"Bienvenido" al club de la traición Eduardo Torres-Dulce Lifante... By Ricardo Portabales Jr.

Empezamos por el video de la discordia... "dimisión"...? "Mas" bien traición...



El fiscal general del Estado se va sintiéndose personal y profesionalmente abandonado por el Gobierno... y en especial por la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría... (Como te dije... Bienvenido al club de los abandonados)
Ha saltado como un bombazo… Al menos eso dicen.. pero en realidad, quienes se mueven en el mundo de la judicatura, la esperaban. (La dimisión) Eduardo Torres-Dulce era un hombre que se sentía desde hacía mucho tiempo traicionado y abandonado por el Gobierno. Tanto era así, que él mismo hacía meses que no ocultaba públicamente su desilusión.

Queda libre el hueco prometido…

Y esto porque ese día se concretó una traición a un tiempo "personal y profesional".

Recordemos dicho articulo abreviando...


El extraño y oscuro nombramiento del nuevo "juez" del Tribunal Constitucional Antonio Narváez...

Había que sustituir a Enrique López... (el juez que dimitió después de ser pillado conduciendo una moto ebrio y sin casco por las calles del centro de Madrid).

Un teniente fiscal sometido a un discutible "ascenso"...
















El elegido, ocupa hasta ahora el cargo de teniente fiscal del Supremo. Que a pesar del nombre del cargo, viene a ser como ‘el rey’ de los fiscales de carrera. O puesto de otra forma, Narváez había llegado al máximo que permite el escalafón en su carrera, porque el nombramiento de Fiscal General del Estado cargo que ocupaba el ya dimitido Torres Dulce no se alcanza por méritos profesionales... sino por decisión política.

La primera reacción fue de sorpresa entre los expertos del mundo jurídico, porque para Narváez el cambio no deja de significar "un paso atrás": "rey" de los fiscales sólo hay uno; jueces del Constitucional, 12.

Pero según se han ido conociendo las circunstancias que han rodeado a su nombramiento, la sorpresa ha ido en aumento. En realidad, muy especialmente por las circunstancias en las que se le comunicó el nombramiento...


Primero porque el propio Narváez supo que había sido elegido apenas una hora antes de su nombramiento y gracias a una llamada directa de Rajoy que vino a presentárselo como una decisión ya tomada. Claro, que ese "secretismo" no se mantuvo sólo con él...

Y esto porque la decisión se había tomado en Moncloa… a espaldas del Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce, teórico jefe orgánico de Narváez. 

Torres-Dulce supo del nombramiento de Narváez sólo cuando lo hizo público el Consejo de Ministros. (Como se dice habitualmente...)  “se enteró por la prensa”...

Pero la comidilla no ha dejado de crecer en el mundo de la justicia cuando se supo que tampoco el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón había sido informado y se enteró literalmente del nombramiento cuando se comunicó durante la sesión del Consejo de Ministros... (Normal que acaben literalmente hasta los huevos)

Todo había sido "cocinado" entre la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y el presidente del Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes. Un ‘dedazo’ al que dio su visto bueno final Mariano Rajoy.












































En cuanto al elegido, el hasta ahora teniente fiscal del Supremo, coinciden unánimemente dos puntos: 

Por un lado en su gran preparación y capacidad como fiscal; por otro, en su total identificación con el PP. De él se recuerda, sobre todo, la defensa que hizo, como fiscal jefe de lo Contencioso-Administrativo sobre la ilegalización de Sortu, y también de otras organizaciones abertzales. 

También su intervención, hace justo un año, "bloqueando" con opinión en contra el caso de las dietas de Caja Navarra, por el que la jueza de Pamplona María Paz Benito había encontrado delitos de cohecho impropio que implicaban a la presidenta de la Comunidad, Yolanda Barcina y otros imputados.

Pero lo que ratificaría su ‘identidad pro-PP’, por otra parte muy conocida en la carrera profesional, es su presencia en los cursos de FAES, la Fundación que preside José María Aznar y que, cada vez más, se demuestra la gran fábrica de ideas y perfiles del Partido Popular.

Pero sigamos con Torres-Dulce...

Quedaba así un hueco que Torres-Dulce entendía debía ser para él!

¿Por qué? 

Desde Moncloa se lo habían dejado claro. Es un hombre al final de su carrera, al borde de la jubilación, y su salida por la puerta grande de su carrera iba a ser entrando en el Tribunal Constitucional. "Al primer hueco que quedara libre le pagarían su fidelidad con el ascenso" vinieron a decirle. 

Y Torres-Dulce, a pesar de los grandes temas ante los que se ha encontrado, “ha sido un buen fiscal general para el Gobierno“, como dice un miembro del Supremo...
















… Pero no se le da, ni se le consultaPero el viernes 4 de julio, el Consejo de Ministros, lejos de nombrarle para ocupar la plaza que quedaba vacante, le "abofeteaba" de ida y de vuelta. 

De ida por no nombrarle, de vuelta cuando se supo que nombraban para el puesto a uno de sus fiscales, Antonio Narváez. Y para que la herida resultara mayor, sin consultarle en absoluto...


Es verdad que no fue el único que se quedó con dos palmos de narices ante este nombramiento. Tampoco el ministro de Justicia de entonces, Alberto Ruiz-Gallardón, se había enterado del movimiento, que había sido cocinado, entre la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y los dos cabezas judiciales, el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, y el del Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos.





























Desahogo en una toma de posesión...

La herida que se produjo aquel día fue tan profunda, que semanas después, los presentes en la toma de un fiscal se quedaron atónitos escuchándole. Torres-Dulce no era esperado en el acto, porque la toma de posesión era de un cargo intermedio en el mundo de la fiscalía. Pero menos se esperaban las palabras, muy duras, de gran desilusión que, nos dicen, pronunció Torres-Dulce. Palabras que aún resultaron más duras en los círculos que se formaron tras el acto...


Sin duda amigos, los hechos de Cataluña, el ridículo al que sometió Alicia Sánchez-Camacho a la institución y al propio Torres-Dulce, adelantando que la fiscalía general iba a intervenir por la consulta han acabado haciendo la situación mas insostenible. 

La herida no sólo no estaba cerrada, sino que resultaba imposible ya de suturar...

La reunión tensa que tuvieron que realizar todos los fiscales de sala para apoyarle frente a sus colegas en Cataluña, contrarios a actuar contra Mas y los demás miembros del Gobierno catalán, y para cubrirle ante la presión de los políticos del PP y del Gobierno, le hicieron abrir los ojos.  

Ya no iba a ser miembro del Constitucional. Tampoco tenía por qué arrastrar el final de su carrera.

El resto ya lo sabéis... ;

Hasta luego amigos...

Ricardo Portabales Jr.




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